La temporada de nieve está a la vuelta de la esquina y no hay nada como la sensación de estrenar aparato. No obstante, entrar en una tienda (ya sea física o en línea) y ver cientos y cientos de tablas con diferentes formas, colores y nombres profesionales puede ser abrumador.
¿Camber o Rocker? ¿Twin Consejo o Direccional? ¿Es preferible una tabla blanda o recia? Si te haces estas cuestiones, despreocúpate. En esta guía te explicamos paso a paso de qué manera elegir la tabla de snowboard ideal según tu nivel, físico y estilo de riding.
1. Escoge según tu estilo de Riding (Terreno)
Lo primero es preguntarte: ¿Dónde voy a pasar la mayor parte del tiempo?
- All-Mountain: Son las "todoterreno". Ideales si deseas una tabla que ande bien tanto en pista pisada como fuera de ella o incluso en el park. Es la opción mucho más sugerida para principiantes.
- Freestyle / Park: Si lo tuyo son los saltos, los rails y los trucos, buscas una tabla mucho más corta, ligera y maleable.
- Freeride: Diseñadas para todos los que adoran el fuera de pista y la nieve virgen (powder). Tienden a ser más rígidas y largas para dar flotabilidad y seguridad a grandes velocidades.
2. La Forma de la tabla (Shape)
La silueta de la tabla establece cómo se comporta al escurrirse:
- Twin Consejo (Simétrica): La punta (nose) y la cola (tail) son idénticas. Perfecta para el park o si te gusta ir de "switch" (mudar de sentido).
- Direccional: El nose es mucho más largo o ancho que el tail. Están diseñadas para ir siempre hacia adelante, ofertando mejor control en giros y flotación en nieve polvo.
- Directional Twin: Un híbrido. Forma simétrica pero con las fijaciones sutilmente retrasadas. Versatilidad pura.
3. El Perfil: ¿Camber, Rocker o Flat?
Este es el "dibujo" de la tabla si la miras de lado apoyada en el suelo:
- Camber Clásico: Tiene forma de arco. Da mucha potencia, "pop" para saltar y un agarre de cantos excelente en nieve dura. Sugerido para riders intermedios o avanzados.
- Rocker (o Banana): Tiene forma de "U". Es muy juguetona y bien difícil que "se te clave el canto", con lo que es ideal para principiantes o para flotar en nieve polvo.
- Flat (Plana): Un punto medio. Permanente y predecible, perfecto para rails o para quienes buscan un equilibrio total.
- Híbrida: Muchas tablas modernas mezclan zonas de camber y rocker para intentar sacar lo mejor de cada planeta.
4. El Flex (Dureza)
La flexibilidad de la tabla se mide generalmente del 1 al diez:
- Flex Blando (1-4): Disculpa varios errores, es simple de girar y idónea para trucos de baja velocidad. Perfecto para principiantes.
- Flex Medio (5-7): El estándar All-Mountain. Da contestación y estabilidad sin ser demasiado riguroso.
- Flex Rígido (8-10): Para riders experimentados que buscan máxima precisión a gran velocidad y respuesta instantánea en terrenos especialistas.
5. El tamaño importa: ¿Qué longitud y anchura seleccionar?
Olvida el viejo truco de Ir al recurso "que me llegue a la barbilla". Hoy en día, la longitud se escoge principalmente por tu peso:
- Longitud: Cada tabla tiene una tabla de pesos recomendada por el desarrollador. Si pesas poco para tu estatura, elige una tabla mucho más corta; si eres robusto, una mucho más extendida.
- Anchura (Particular para pies grandes): Si tu bota es de un número 44 (10.5-11 US) o superior, necesitas una tabla "Wide" (Ancha). Esto evitará que las puntas de tus pies o los talones toquen la nieve al inclinarte (lo que provocaría una caída).
Conclusión
Elegir tu tabla de snowboard es una inversión en diversión. Si estás comenzando, busca una tabla All-Mountain, con un flex blando y un perfil rocker o híbrido; te facilitará bastante la educación. Si ya tienes experiencia, examina qué es lo que mucho más te gusta realizar en la montaña y busca especificaciones que fortalezcan ese estilo.
¿Aún tienes inquietudes? ¡Déjanos un comentario con tu peso, altura y estilo preferido y te ayudaremos a escoger!
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